Comentario crítico: de la práctica investigativa a la epistemología
- 1 may 2015
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Desde hace varias décadas en los países latinos ha surgido un gran movimiento pedagógico que se caracteriza por la construcción de una práctica pedagógica propia, lo que hoy llamamos contextualizado pero esta no es una situación fácil cuando aún moran en los educadores practicas pedagógicas de antaño, no es fácil construir saber pedagógico y mucho menos intentar hacerlo desde la experiencia. Aunque esta es un enfoque que está legitimado en el campo de la educación; hace parte de los tabúes que la comunidad pedagógica no se atreve a implementar completamente; hay situaciones de dificultad porque siempre se cree que debemos esperar a implementar acciones o actividades que han sido pensadas por otros y sumado a esto nos cuesta mucho trabajo registrar lo que hacemos. Esto hace parte de la poca credibilidad que solemos darle a nuestras propias prácticas pedagógicas, pero en la actualidad se promueve mucho las prácticas pedagógicas que nos lleven a una experimentación e incluso a la investigación, aún más, se cuenta con una abundante producción escrita acerca del tema, pero la construcción de saber pedagógico desde la experiencia sigue siendo una suma de prácticas discontinuas y no generalizadas entre los educadores.
El verdadero valor del saber pedagógico desde la experiencia, continúa con la revisión de las distintas quimeras asociadas con el conocimiento, explora la noción de experiencia y sus posibilidades hasta abordar una propuesta de formación como asimilación de la experiencia para transformar la práctica.
No es difícil pensar en la formación de grupos integrados que faciliten el registro y divulgación de las actividades, donde se habla de reflexión desde la práctica, para construir y deconstruir conocimiento y con la proliferación de maestros reflexivos, profesionales reflexivos, profesionalidad, profesionalismo colectivo, investigación reflexiva, enseñanza reflexiva, maestros escritores, escritura como reflexión, comunidades de aprendizaje, sistematización educativa, De este modo, se establece un lazo estrecho entre reflexión, constitución de la profesión docente, formación e investigación, girando todas estas categorías en torno de la construcción de saber pedagógico a partir de la experiencia.
Concebir de esta manera el saber pedagógico nos pone en otro nivel, donde el sujeto es preminente; la pedagogía deja de ser algo que está fuera de los profesores, un saber objetivado, un cuerpo teórico construido históricamente por los personajes notables; la pedagogía empieza a ser un patrimonio de todos los educadores, de los educadores anónimos e innumerables, legitimados por su trabajo.
Hablar de saber pedagógico desde la experiencia no es negar la concepción de una pedagogía constituida como disciplina, con reglas de juego, con autonomía teórica y metodológica, inscrita en un mundo social, vinculada con la modernidad, sino abrir la posibilidad de que los educadores dialoguen con ella desde sus propios saberes. Al mismo tiempo, un saber pedagógico que se construye desde la experiencia, permite pensar la relación entre saber y poder hacer, entender la producción de saber cómo un proceso enmarcado en líneas de autoridad, organizado con una lógica de institución, así podemos imaginar la construcción de saber pedagógico desde la experiencia como un proceso mediante el cual un profesor a nivel individual reflexiona en forma oral y escrita acerca de su experiencia, para “mejorar” su práctica. Sin embargo, no podemos desconocer que la enseñanza reflexiva o la investigación reflexiva es un proceso grupal, donde cuenta la producción de conocimiento. De esta forma, concurrimos a un pensamiento más elaborado de construcción de saber pedagógico desde la experiencia, que está presente en el mundo de la educación desde hace más de una década.
Lo difícil y hasta peligroso radica en la sobrevaloración de lo que “hago” y el desconocimiento total de pensamientos y teorías fundamentadas, así como también de conseguir detractores que desalienten la intencionalidad de experimentar posturas propias en educación, por tanto es menester tomar la investigación como una posibilidad abierta a todos los educadores y no sólo a los catalogados como investigadores profesionales. La formación es concebida como investigación y la investigación como formación, en el marco de procesos grupales. Este es el principio que fundamenta los trabajos grupales o tertulias entre maestros para intercambio de experiencias.

















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